marzo 22, 2021

Día Mundial del Agua: La protección de los ecosistemas es clave en la producción de agua

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Santo Domingo. – La vida depende del agua. La crisis sanitaria generada por la pandemia de la COVID-19 ha recordado la importancia del manejo sostenible del agua como garantía de la vida.

Hoy, Día Mundial del Agua, es momento propicio para colocar sobre la mesa el trabajo que el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, como organismo regulador de la política ambiental del país, está realizando para la conservación de los ecosistemas que intervienen en la provisión de agua.

Estos trabajos están orientados especialmente al manejo sostenible de las áreas protegidas, a la conservación de la diversidad biológica, a la protección de los bosques y a la regeneración de la cobertura boscosa en las cuencas altas de los ríos.

Los ecosistemas del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) intervienen en el ciclo hidrológico del 80% de las cuencas hidrográficas del país, por lo que su conservación es estratégica para el bienestar humano, los medios de vida y la economía nacional. El SINAP ocupa el 25% del territorio nacional.

“Para preservar el agua, el Ministerio trabaja en la Estrategia Nacional de Cuencas, para garantizar el uso sostenible de los recursos y el fortalecimiento de la gobernanza territorial a través de comités de cuencas, donde participen todos los actores que inciden en las mismas a nivel provincial, regional y municipal”, explicó Solhanlle Bonilla, directora de Planificación del Ministerio.

Esta estrategia se complementa con planes regionales, municipales y provinciales de ordenamiento territorial y el Plan Nacional de Reforestación, que ha seleccionado 15 cuencas hidrográficas con un alto deterioro en sus cauces producto de la deforestación y la extracción de materiales.

El plan de reforestación impactará, entre otras, las cuencas prioritarias de los ríos Ozama, Isabela, Nizao, Nigua, Baní, Ocoa, Yaque del Sur, Pedernales, Yuna, Yaque del Norte, Carrizal y el río Artibonito.

Un adecuado manejo de las cuencas se traduce en mayor infiltración del agua que abastece los ríos y arroyos que drenan hacia el mar, con lo que se mantiene su caudal base y se disminuye la erosión de los suelos, explica Fernando Campos, quien ha trabajado en temas hídricos desde la fundación del Ministerio. “No hay mejor presa que una cuenca bien protegida”, afirma.

Como parte de las funciones que le asigna la Ley 64-00, el Ministerio trabaja además en el fortalecimiento de los procedimientos y de los instrumentos legales y normativos.

A principios del mes de marzo mediante Resolución declaró de alta prioridad ambiental el manejo y la gestión de las cuencas hidrográficas del país, para de esta forma regular las extracciones de agregados, dentro y fuera de los cauces.

Otra resolución estableció regulaciones y dispuso el aumento de fiscalización y control sobre la actividad minera no metálica, incluyendo las labores realizadas por las granceras y canteras, con el interés de garantizar que las operaciones de este tipo se realicen respetando los recursos naturales sin causar daños irreparables al medio ambiente, especialmente a los ríos y fuentes de agua.

También se estableció el límite en los paisajes de montañas, sierras y conjuntos montañosos para impedir prácticas ganaderas y revertir los efectos del cambio climático, además de conservar la producción de agua que es afectada por la reducción de la cobertura boscosa.

El Ministerio de Medio Ambiente también se encuentra inmerso en la elaboración del Sistema Nacional de Información Ambiental y de Recursos Naturales, que desarrollará la red de monitoreo meteorológico e hidrológico de las cuencas hidrográficas, para suministrar la data necesaria para el mantenimiento de la calidad del agua, para la investigación, capacitación y la  toma de decisiones oportunas y con bases científicas, sobre el recurso agua.

Este mandato de la Ley 64-00, contribuirá también a fortalecer mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.

Más del 60% del agua se desperdicia en las zonas urbanas y hasta un 80% en las zonas de riego, por tanto, las acciones de comunicación, educación y participación social del Ministerio forman parte de los planes tendentes a un cambio de cultura en la forma como los dominicanos nos relacionamos con este recurso vital.

De acuerdo con cifras oficiales la demanda del agua para el año 2025 en millones de metros cúbicos anuales será de 13,724.85.

En ese sentido, el agua como recurso finito va de la mano con acciones que permitan que las leyes se cumplan, y este ha sido el discurso más puntual del ministro de Medio Ambiente, Orlando Jorge Mera, quien ha reiterado “cumplir y hacer cumplir la ley”.

Cuando se trata de un bien consagrado en la Constitución dominicana este norte cobra mayor sentido, ya que la Carta Magna establece en su artículo 15 que “el agua constituye un patrimonio nacional estratégico de uso público, inalienable, imprescriptible, inembargable y esencial para la vida. El consumo humano del agua tiene prioridad sobre cualquier otro uso. El Estado promoverá la elaboración e implementación de políticas efectivas para la protección de los recursos hídricos de la Nación”.

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