Humedales: el agua que nos sostiene en silencio

febrero 9, 2026
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Hay lugares donde el agua parece no tener prisa, simplemente se queda. Ahí, en ese silencio, nacen los humedales, espacios vivos que sostienen ecosistemas completos y protegen la vida de maneras que muchas veces no vemos. En la República Dominicana, están más presentes de lo que imaginamos y forman parte del equilibrio natural del país.

Para Andrys Gómez, técnica del Departamento de Vida Silvestre, los humedales no se explican solo con datos. “Son zonas de vida. Representan el hogar de miles de especies y reúnen características únicas que los hacen ecosistemas esenciales”. Son refugio de plantas y animales, pero también valiosos aliados para quienes viven cerca de ellos.

Y es que… hacen mucho más de lo que parece. Ayudan a filtrar el agua, protegen frente a inundaciones y tormentas, y sirven como criaderos naturales de especies que forman parte de la alimentación de muchas comunidades. Además, abren la puerta a actividades que generan oportunidades y medios de vida como la pesca, la artesanía, el ecoturismo y muchas otras.

Algunos humedales dominicanos han sido reconocidos a nivel internacional por su valor ecológico, como el lago Enriquillo, los manglares del Bajo Yuna o las lagunas Redonda y Limón. En estos lugares la biodiversidad encuentra condiciones únicas para existir y mantenerse.

Cuidar los humedales es cuidar una forma de vida, a menudo, mal valorada desde la ignorancia. Son mucho más que mosquitos y acumulación de agua, son la fuente de nuestra subsistencia. Como lo resume Andrys Gómez: “Los humedales son vida, nos benefician de muchísimas maneras y protegerlos es una responsabilidad compartida”.